«Seguro que es porque es el pequeño y le hablamos todos por él.» «Ya se le pasará, total, cada niño va a su ritmo.» Escucho frases así muy a menudo, y muchas veces tienen razón — cada niño tiene su propio proceso. Pero otras veces, ese «ya se le pasará» hace que se retrase una consulta que habría sido sencilla si se hace a tiempo. Te cuento cómo distinguir una cosa de la otra.

Es verdad que cada niño va a su ritmo

Empiezo por aquí porque es importante no generar alarma donde no la hay. El desarrollo del lenguaje varía muchísimo de un niño a otro, y comparar con el primo o con el hermano mayor casi nunca ayuda. Hay niños que hablan mucho más tarde que otros y acaban teniendo un desarrollo completamente normal.

Dicho esto, sí hay algunas referencias orientativas que, como logopeda, me sirven para saber cuándo merece la pena echar un vistazo:

Estas son orientaciones, no un examen que hay que aprobar en la fecha exacta. Un pequeño desfase no suele ser motivo de preocupación.

Señales que sí conviene consultar

Más que fijarte en una fecha concreta, te diría que prestes atención a estas señales:

Ninguna de estas señales, por separado, es motivo de alarma. Pero si te reconoces en varias, o si algo de esto te preocupa desde hace tiempo aunque no sepas explicar bien por qué, confía en esa intuición — nadie conoce a vuestro hijo mejor que vosotros.

«Consultar» no es lo mismo que «hay un problema»

Quiero insistir en esto porque lo veo generar mucha ansiedad innecesaria: pedir una primera valoración no significa que algo vaya mal. Muchas veces la valoración sirve, precisamente, para confirmar que todo va bien y quedarse tranquilo. Y si hace falta trabajar algo, cuanto antes se empiece, normalmente menos tiempo y esfuerzo lleva.

Cómo es una primera valoración

En la primera sesión no hago ningún examen que el niño tenga que «aprobar». Observo cómo se comunica, cómo juega, cómo pronuncia, y hablo con vosotros sobre cómo lo veis en el día a día — vosotros sois quienes más información tenéis. A partir de ahí, si conviene trabajar algo, os explico cómo sería el proceso y a qué ritmo.

Si no tenéis un logopeda cerca

Con los más pequeños trabajo mucho con las familias — os doy pautas muy concretas para practicar en casa, en el día a día, lo cual funciona igual de bien por videollamada que en consulta. Si os interesa esta opción, os cuento cómo funciona en Logopedia online.

Si después de leer esto os quedan dudas sobre vuestro hijo, no hace falta tener certeza de que «hay algo» — para eso está precisamente la primera valoración. Podéis pedir cita cuando os venga bien.

— Bea, logopeda en Centre Ecos

Este artículo tiene un carácter informativo y no sustituye una valoración profesional individualizada.